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Últimas funciones de La noche de las cámaras despiertas
Por Gustavo Alonso
Hace unos años, en medio de una investigación en torno al cine clandestino en la Argentina, me acerqué al Malba a ver la premiere de La noche de las cámaras despiertas. Había leído el libro "La máquina cultural" de Beatriz Sarlo, disfrutando especialmente el capítulo que da título al film en cuestión, y la convocatoria a un espacio curado por Fernando Martín Peña obraba como introducción a una valoración del material de archivo. Efectivamente el propio Peña presentó a los realizadores y comenzó una proyección a sala llena en la que los testimonios de Rafael Filipelli, Jorge Goldemberg y Carlos Sorín desgranaron desde la pantalla aquella experiencia, que no era otra que una iniciativa de Raúl Beceyro, en repudio al recorte presupuestario y a la censura a la que era sometido el Instituto de Cine de la Universidad del Litoral. Los años '70 crearon el marco para que las discusiones en torno al cine y la política se potenciaran, y es entonces que aquel grupo de estudiantes y docentes, formados en muchos casos por el maestro Fernando Birri, se lanzaran a armar el Primer Encuentro Nacional de Cine, al que llegarían estudiantes de todo el país y jóvenes cineastas. Pero si lo que dominaba el imaginario de la época eran las teorizaciones alrededor de La hora de los hornos, el concepto de Tercer Cine y el documental político, el grupo de porteños convocado por Beceyro y liderados por Alberto Fischerman llevarían un proyecto más radicalizado: combatir a la censura produciendo cortometrajes de corte experimental en una pocas horas. De aquellos improvisados trabajos vanguardistas producidos para este Encuentro surge un hecho que, tal como describen sus autores, nos permite "entender muchos otros sucesos de nuestra historia reciente, y para revivir el espíritu de toda una época". Y tan clara es la frase de los realizadores que se generó un debate entre éstos, el actor Oscar Ferreiro - protagonista de un corto recuperado-, el propio Peña, el hijo de Alberto Fisherman, el público, Ludueña y Scheuer - participantes de la experiencia- y la entonces novel Lucía Cedrón, hija de Jorge Cedrón, cineasta desaparecido vinculado por entonces con la experiencia vanguardista. Lo que comenzó como debate terminaría en pases de facturas que colocaron la discusión en el punto exacto en el que la dictadura la suspendió.
El documental La noche de las cámaras despiertas pudo trascender esa discusión participando en festivales, obteniedo y la "mención especial del jurado" en el V Festival Nacional de Cine y Video Documental y siendo nominada al Cóndor de Plata 2004 como "Mejor documental". Política y vanguardia. Nuevamente se puede apreciar esa tensión. La cita es el domingo 21 y el viernes 26 a las 18:30 en el ciclo KinoPalais, que se lleva a cabo en el Palais de Glace, Posadas 1725.
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